Deysi Vidal Rueda
Séptimo Semestre ''B''
"HABLEMOS
DE VIOLENCIA, PARA PREVENIRLA"
El Sistema Nacional para el
Desarrollo Integral de la Familia (DIF) del Distrito Federal recibió un
promedio de cuatro casos de maltrato infantil por día entre 2000 y 2002. En
casi la mitad de los casos (47%) la responsable fue la madre, en el 29% fue el
padre, lo que significa que la familia que debería ser el lugar mejor equipado
para proteger a los niños y niñas se puede convertir en una zona de riesgo para
ellos.
Según datos de la
Secretaría de Salud utilizadas para el Índice, en 2004 cada semana 12
adolescentes fueron asesinados y otros 10 se suicidaron.
Estrategias para la resolución no violenta
1) Descubrir
la perspectiva positiva del conflicto, que no es otra cosa más que transformar
el conflicto en la oportunidad de un acuerdo en justicia para las partes.
2) Aprender
a analizar los conflictos y a descubrir los elementos que componen su complejidad, este análisis
constituye en útil herramienta que debería de inculcarse en la casa, aprenderse
y aplicarse en los primeros años de la escuela tanto para padres, hijos y
maestros cuentan con bases para el dialogo
y la búsqueda de alternativas de solución.
Las políticas públicas
que surgieron como resultado de las acciones son las siguientes:
El diseño e
implementación de las políticas públicas es un ámbito fundamental para promover
los derechos de la niñez. Los esfuerzos de UNICEF se orientan a generar y
difundir datos, conocimientos y experiencias para disponer de diagnósticos y
herramientas que coloquen a los niños, niñas y adolescentes como parte central
de la formulación de las políticas.
· Generar
y difundir información sobre infancia: La disponibilidad de información
actualizada y precisa sobre la situación.
· Un
entorno protector para la niñez: La experiencia de la iniciativa “Todos los
niños en la escuela” puso en evidencia la interdependencia entre la inclusión
educativa y el cumplimiento de los derechos de la infancia.
· Nutrición
: para responder a las situaciones de desnutrición
· Impacto
del VIH/SIDA en la niñez
Si buscamos causas de la violencia contra niños, niñas y adolescentes,
tanto en México como en otros países, nos encontraremos con que la percepción
social es, en muchos casos, que los niños y niñas son propiedad de los adultos.
Se deben promover los derechos de los niños para
proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental,
descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso
sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de sus padres, de un
tutor o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.
La violencia se puede prevenir, todos los países
pueden y debe poner fin a la violencia contra los niños, limitarse a castigar
a los agresores es necesario transformar
la mentalidad de la sociedad y las condiciones económicas y sociales
subyacentes ligadas a la violencia. Así pues, la prevención
adecuada y a tiempo de la violencia contra la infancia permite atender una
multitud de problemas que, a largo plazo, imponen una sustancial carga social y
económica a las naciones del mundo.
Los contextos donde se
puede producir violencia son los siguientes:
·
Familia:
Este tipo de violencia se da en el hogar y se manifiesta con el castigo físico
como una forma de disciplina, abuso sexual, abandono y explotación económica.
·
Comunidad:
Este tipo de violencia se da en la
sociedad de un estado y las principales formas de violencia que se manifiestan
son los homicidios, asesinatos de niños y adolescentes, explotación sexual
comercial y trata, actividades vinculadas con el crimen organizado trasnacional
(tráfico de armas, drogas y personas)
· Escuela: Los niños de preescolar y básica son el
grupo más afectado por el castigo físico, los mayores reportan sufrir
mayoritariamente maltrato psicológico a través de insultos, amenazas y
humillaciones Las adolescentes reportan acoso sexual y chantaje vinculado a la
obtención de buenas calificaciones.
· Instituciones: La debilidad y la falta de
orientación de las políticas públicas de apoyo familiar han propiciado la
proliferación de los servicios de acogida residencial, las instituciones dan
con mayor frecuencia a los niños desamparados, a los niños que están en la
calle, a los niños cuyos padres no pueden dar el cuidado que necesitan sigue
siendo el confinamiento en
centros.
·
Trabajo: El trabajo infantil doméstico no solo
es uno de los peores pagados y menos regulados sino que además es una de las
ocupaciones menos valoradas social y culturalmente están expuestos al maltrato
físico, abuso sexual y explotación económica, sufren estigmatización social y
corren un alto riesgo de no tener acceso a la educación.
Adicionalmente,
proteger a los niños, niñas y adolescentes contra la violencia tiene un inmenso
potencial para reducir todas las formas de violencia en la sociedad, así como
las consecuencias sociales y de salud a largo plazo asociadas a la violencia
contra la infancia. Prevenir la violencia en las sociedades ayuda a expresar libremente sus opiniones acerca
de todos los asuntos que les afectan para brindar la debida atención a dichas
opiniones. Las opiniones y experiencias que se deben contribuir a la prevención
y al diseño de otras intervenciones para detener la violencia.
Existen varias
razones por las que se da esta falta de denuncia. Los niños y niñas más
pequeños que sufren violencia en sus hogares carecen de la capacidad de
denunciar. Muchos niños tienen miedo de denunciar los incidentes de violencia
por temor a sufrir represalias por parte de los autores o por temor a que la
intervención de las autoridades pueda empeorar su situación.
El maltrato
infantil atenta contra los derechos más básicos de niños, encarna en
modalidades diversas, incluyendo agresiones físicas y psicológicas, violación y
abuso sexual, y se genera en el seno del hogar, en el barrio, en la escuela, en
el trabajo y en instituciones de protección y justicia. La violencia suele
reproducirse de una generación a la siguiente, y los principales agresores son
el padre, la madre u otro adulto en el hogar.
La Edad
aproximada en que las niñas han sido víctimas de la violencia sexual Menores de 18.
Estilo
de crianza Autoritativo
El estilo de crianza
autoritativo se caracteriza porque a pesar de que se ejerce control sobre los
hijos, se les da la confianza de poder expresarse y tomar parte en el proceso
de implantar las leyes o pautas en el hogar.
Aquí, la comunicación cobra un valor muy importante. Se le da al niño la oportunidad de sentirse
que es parte del núcleo familiar, a la misma vez que se le enseña que hay que
seguir unas reglas dentro de ese mismo grupo o entidad, que le ayudarán más
adelante a integrarse en la sociedad.
Este estilo de crianza
podría generar en los niños:
- Alta autoestima
- Seguridad en sí mismo
- Liderazgo
- Asertividad
- Expresividad
Estilo
de crianza Autoritario
El estilo de crianza
autoritario se caracteriza por ser un estilo muy estricto e inflexible, no toma
en cuenta la participación de los hijos en el proceso de la crianza y la toma
de decisiones, e impone reglas muy rigurosas y castigos severos. Estos son los padres que disciplinan a sus
hijos y no les señalan el por qué de sus decisiones, y simplemente dicen esto es
así porque yo lo digo y punto.
Este estilo de crianza
podría generar en los niños:
- Timidez
- Inseguridad
- Dependencia
- Frustración
- Rebeldía
Estilo
de crianza Permisivo
El estilo de crianza
permisivo es aquel en que los progenitores que a pesar de que les demuestran el
cariño a sus hijos, no les exigen que cumplan con ciertas pautas como por
ejemplo, el llegar a la casa a cierta hora, en el caso de los adolescentes, o
el acostarse temprano cuando son niños pequeños, o no imponen castigos inmediatamente
ocurrido una conducta negativa. Sí
quieren a sus hijos pero no se comprometen más allá de eso, solamente les
demandan el cumplimiento de algunas reglas y no de modo constante.
Este estilo de crianza
podría generar en los niños:
- Impulsividad
- Abuso de sustancias
- Baja autoestima
- Desinterés
- Ansiedad
Estilo de crianza
Indiferente
Los padres indiferentes
no muestran preocupación por el bienestar de sus hijos y simplemente no les
interesa si son buenos padres o no.
Estos padres priorizan otras áreas de sus vidas como por ejemplo el área
laboral, social, de pareja, y no les interesa dedicarle tiempo a sus
hijos. Son la clase de padres que pasan
todo el día trabajando fuera del hogar, dejan a sus niños en la escuela y en
cuidados extendidos, llegan a sus casas extenuados y el tiempo de calidad que
deben dedicarle a sus hijos, no solamente pasa a un segundo plano, sino que no
existe porque ?no tienen tiempo? para ellos.
Este estilo de crianza
podría generar en los niños:
- Baja autoestima
- Sentimientos de
soledad
- Depresión infantil
- Bajo rendimiento
académico
- Comportamientos
agresivos
Los grados de violencia
son los siguientes:
·
Violencia
Familiar Leve
Los maltratos físicos leves son aquellos que no causan
un daño/lesión grave, y por lo tanto
no requiere atención médica. Es
cada forma de maltrato o abandono que no es una gran amenaza a la salud y el
bien estar de la víctima. La conducta no es frecuente y su intensidad es
mínima. La relación entre agresor y víctima no es dominado por la violencia
(aún existe confianza, apego, afecto). Un ejemplo típico de violencia familiar
leve son las respuestas inadecuadas de los padres ante los comportamientos de
sus hijos, con la finalidad de corregir las conductas (berrinches, pataletas). En este tipo de “maltrato”, los padres no son
conscientes del daño que producen a sus hijos porque ellos generalmente han
pasado por la misma experiencia permitiendo que este acto se repita en su
familia.
Violencia
familiar moderada: son aquellos que han requerido algún tipo de
diagnóstico o tratamiento médico, pero que no requieren hospitalización Cuando
la violencia familiar, por su intensidad o frecuencia, ha provocado daños en la
victima, sea física (heridas, lesiones) y/o psicosocial (conducta, rendimiento
escolar, relaciones sociales) o hay una gran posibilidad que la violencia irá a
causar daño en su futuro desarrollo (riesgo constante por la victima) hablamos
sobre violencia familiar moderada.
Violencia Familiar
Grave
Se considera cuando hay
cualquier forma de violencia sexual, cuando la integridad física o emocional de
la víctima o un familiar está en riesgo
o cuando la violencia provocó alguna enfermedad o discapacidad. La frecuencia y
la intensidad de la violencia son muy altas. Se necesita medidas protectora por
parte de la Fiscalía de Familia y un acompañamiento especializado. La línea de
bien estar de Mama Alice sigue el procedimiento del caso en su aspecto
familiar, judicial, psicológico. Serían
aquellos que requieren de
hospitalización o atención médica inmediata a causa de las lesiones
producidas por el maltrato. Por ejemplo golpear con chicote
en la cara de un familiar que causa la perdida permanente de la vista.
En la actualidad a
varias sociedades del mundo les preocupan los niveles de violencia existentes.
La violencia es vista con preocupación porque sigue un ciclo.
Junto al
reconocimiento del grado de difusión de la violencia hacia los niños la gente
se ha concienciado, a través de la investigación, de sus peligros y de la
relación entre las experiencias violentas tempranas y los futuros
comportamientos violentos así como otra serie de comportamientos antisociales
en la infancia o en etapas posteriores. La violencia hacia los niños está
indefectiblemente ligada a la violencia entre los niños y su manifestación en
la vida adulta.
En las primeras etapas de la infancia puede tener efectos graves y
duraderos y se relaciona con diversos
problemas que aparecen en la niñez y a
lo largo de la vida adulta, entre los
que se pueden señalar: ansiedad y depresión, escasa capacidad de comunicación, autoestima
baja, dificultades para relacionarse con
los compañeros, falta de empatía con otras
personas en dificultad, comportamiento antisocial, rendimiento escolar y
productividad económica bajos y riesgo de convertirse en un agresor o una
víctima de la violencia.
Es importante que nosotros como
futuros docentes busquemos la forma de saber orientar a nuestros alumnos para
evitar problemas que desaten la violencia ya que día a día estamos más
propensos a vivir estas situaciones y si eso sucede debemos actuar buscar las
medidas o herramientas para prevenir la violencia.