LA EDUCACIÓN CÍVICA Y DEMOCRÁTICA
Todos los seres
humanos debemos construir la convivencia día a día con y con las demás personas
llevando a la práctica estos
conceptos con nuestros alumnos:
democracia, civismo, la cooperación y la solidaridad para podernos entender y
vivir en paz.
La democracia es
un principio del conjunto político y de la sociedad civil para tomar decisiones
de igualdad. La escuela, la familia y la sociedad, debe capacitar a los
alumnos/as para vivir en una sociedad verdaderamente democrática. La tarea es
complicada, porque la democracia exige mucho y la sociedad, camina por rutas
muy distintas. Busca la libertad, la igualdad, la justicia y la solidaridad
para todos los ciudadanos. La democracia es esencial en la
convivencia. No tenemos otro instrumento más eficaz para afrontar positivamente
los problemas y tensiones de la sociedad.
El civismo es una exigencia para una convivencia
solidaria por eso debemos tener hábitos cívicos que no son
otras cosas más que las rutinas el
respeto que se merecen con los demás compañeros. Nosotros los seres
humanos nos comunicamos por medio de
gestos o expresiones, las llamadas virtudes civicas. Los buenos modales hacen la vida más amable. Si no hay buenas maneras,
todo es más estridente. La convivencia se forja con detalles como saludar, dar
las gracias, pedir disculpas, preguntar y contestar con amabilidad, interesarse
por los demás
La cooperación es la participación de cada miembro
de la colectividad y obligación de asumir con responsabilidad sus deberes y
desarrollar sus competencias sociales
para fomentar el trabajo en
equipo en la escuela. La cooperación es sinónimo a colaboración,
actividad colectiva y trabajo en grupo. Para que haya cooperación tiene que
haber reciprocidad entre varios. Si no existe esta reciprocidad, no se puede
habla de cooperación sino de ayuda. En nuestra sociedad la
cooperación es cambiada con mucha
frecuencia, por la competición. tres actitudes básicas: la confianza en los
demás, el abandono de las propias preferencias y el compartir las posibles
ganancias o resultados. No se compite con los otros, se colabora con ellos para
conseguir un objetivo común.
SOLIDARIDAD:
Es uno de los grandes argumentos de la
paz y se debe promover en la escuela para discernir y pensar críticamente para descubrir en
aquellas situaciones donde sea necesario el apoyo mutuo entre todos los compañeros.
Para convivir en paz es necesario saber y querer trabajar juntos. En la medida
en que ayudamos a los demás construimos la convivencia y la paz. Por eso, la
escuela tiene que enseñar a los niños y jóvenes a ser solidarios. En el
concepto de solidaridad encontramos tres componentes esenciales: compasión,
reconocimiento y universalización. La justicia y la solidaridad son dos valores
complementarios. La solidaridad debe actuar donde no llega la justicia.
Es de suma
importancia dar a conocer estos conceptos
y llevarlos a la práctica a nuestros alumnos para formar personas con valores,
ciudadanas y contribuyan a realizar buenas acciones para que no tengan
problemas con la sociedad, por ello se
deben emplear situaciones cotidianas,
estrategias para enseñar a nuestros alumnos a convivir en paz.